¿Qué hacer con las sobras de carne asada?

¿Qué hacer con las sobras de carne asada?

Cómo aprovechar los restos de carne asada

Luego de una reunión con amigos, compartiendo un delicioso asado a la parrilla o barbacoa, llega una interrogante que no es menos que una realidad: ¿qué hacer con las sobras?. Tirarlas sería un desperdicio, así que mejor vemos cómo aprovecharlas para hacer el mismo o nuevos platillos, deliciosos, sin vernos obligados a comer carne cocida emblandecida por el horno o el microondas.

Cómo recalentar la carne asada

La carne de asado tiene una particularidad: posee un exterior algo crocante, con rigidez. Cuando queremos calentarla en el horno o en el microondas convencional, seguro que logramos darle la temperatura adecuada, pero los cortes resultan blandos y pierden su gracia.

Pero no te preocupes, que tenemos la solución: calentarlas en una sartén de gran tamaño. Puedes usar un wok, una olla, lo que sea que levante buena temperatura y tenga suficiente espacio como para que las piezas no se encimen unas con otras.

Para calentar el asado y mantener la textura de la parrilla, coloca el recipiente en el fuego medio o moderado, mientras mojas los cortes cocidos directamente debajo del grifo. No te preocupes, no quitarás sabor a la carne ni alterarás su estructura. Moja bien los cortes y colócalos sobre la sartén caliente, agregando un pequeño fondo de agua si temes que se peguen o si fuesen muy grasosos. Luego de unos minutos, voltea los trozos (puedes tapar si quieres calentar más rápido) y luego disfruta de estas carnes como si salieran de la parrilla. Lograrás algo similar colocando la carne mojada en el microondas, utilizando sólo la función de grill; aunque la opción de la sartén tiene mejores resultados.

Ideas para aprovechar los restos de carne asada

Hay muchas opciones para aprovechar las sobras de asado en otras preparaciones. Por ejemplo, los chorizos cocidos pueden ser congelados para usar en guisos y estofados. Sólo hay que descongelarlos y cortarlos en rodajas gruesas enteras o por la mitad. Los guisos de legumbres son ideales para agregar chorizos blancos y rojos.
También puedes usarlos en preparados de carnes, como pasteles, e incluso cortados en rodajas delgadas sobre deliciosas pizzas de quesos con sabores suaves.

Las morcillas o chorizos de sangre sobrantes sirven para hacer revueltos. Luego de cocidos, toma el relleno, descartando la tripa o la "cobertura", y agrega a un batido de huevos. Coloca en una sartén donde tengas cebolla rehogada y, conforme se cocine el huevo batido, la morcilla se irá calentando. Es un platillo ideal para los niños y para embarazadas, pues tiene un enorme aporte de hierro.

Finalmente, las carnes de pollo, pavo o cerdo asadas pueden ser aprovechadas en todo tipo de platillos. Córtalas en trozos para comer con salsas o en sándwiches, o bien quita su exterior crocante y corta cubos de carnes blanquecinas para agregar a platillos exóticos, como shawarmas, woks orientales u otras.